«Curiosidad: Impulso…»

El título parece el comienzo de una simple entrada del diccionario, pero se trata de un pensamiento de Eça de Queirós:

Curiosidad: Impulso humano que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.

Gato atigrado asomándose con curiosidad desde el interior de una habitación con libros
Un gato asomándose. Aunque le asuste lo que pueda haber al otro lado de la puerta, o lo que ha visto o el ruido que ha escuchado, no puede evitar la curiosidad… Imagen: Samuel Zeller, en Unsplash.

La frase anterior parece indicar que solo es aplicable a seres humanos, pero una de las frases más famosas es un refrán, de origen inglés, sobre tener (demasiada) curiosidad y hace referencia a un animal:

La curiosidad mató al gato

Al parecer en un principio la palabra no era curiosidad/curiosity, si no preocupación/care, pero esa es otra historia. Como persona curiosa y amante de los gatos, la versión moderna con añadido extra me gusta más (igual la traducción al castellano habría que mejorarla):

Curiosity killed the cat but the satisfaction brought it back

(La curiosidad mató al gato, pero la satisfacción de vuelta lo trajo)

Se puede considerar que es una especie de rebeldía, según escribió Nabokov:

La curiosidad es insubordinación en su forma más pura

Para François de la Rochefoucauld existían al menos dos tipos:

Hay varias clases de curiosidad; una, interesada, que nos lleva a desear aprender lo que nos puede ser útil; otra, orgullosa, nacida del deseo de saber lo que otros ignoran

Sobre la relación entre curiosidad y edad, parece que es algo que tenemos desde pequeños, o como pensaba el escritor y filósofo Edmund Burke:

La primera y la más simple emoción que descubrimos en la mente humana es la curiosidad

Y parece que según nos vamos haciendo mayores la vamos perdiendo. Según Azorín:

La vejez es la pérdida de la curiosidad

Y José Saramago opinaba algo similar:

La vejez empieza cuando se pierde la curiosidad

Algunos lo ven como algo malo, como Molière:

La curiosidad nace de la envidia

O como Michel de Montaigne:

La curiosidad de conocer las cosas ha sido entregada a los hombres como un castigo

Pero para otros es algo muy positivo, como para Alice Munro:

La felicidad constante es la curiosidad

O para Luis Eduardo Aute:

Pienso que si perdemos la curiosidad no hay nada; no hay reflexión y, por tanto, no hay conocimiento y no hay ninguna posibilidad de saber, de llegar al final de algo. Sin curiosidad, directamente no estás vivo.

Pero tanto si es algo bueno o malo, parece que no tiene remedio. O eso pensaba Dorothy Parker:

El aburrimiento se cura con curiosidad. La curiosidad no se cura con nada

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