Cómo descubrí… la mitología griega

Un descubrimiento de hace unos cuantos años. Cuando era una niña me convertí en una apasionada de la mitología griega. Pero no fue porque me regalaran un libro sobre mitología o porque lo estudiara en el colegio. Nada de eso. Todo empezó con una historieta… y continuó con la compra de un montón de libros, pedir disfraces de diosas griegas para Carnaval, intentar hacer mi propio diccionario mitológico (ejem, más bien copiar lo que aparecía en la enciclopedia, pero no llegué muy lejos) y empeñarme en ir por primera vez a Atenas.

Libros de mitología
Parte de los libros que fui adquiriendo para saber más sobre mitología griega.

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Las historias de Erich Kästner

Hace poco escribí la efeméride de Erich Kästner, que ganó el Premio Hans Christian Andersen en 1960 por sus libros infantiles, y me acordé de sus historias, que en parte marcaron mi infancia. Pero no porque a mí me gustaran tanto, que me gustaban, sino porque le encantaba a mi madre. Ella de niña los leyó, así que quería que yo también lo hiciera. Creo que cada vez que veía un libro suyo estaba muy predispuesta a comprármelo.

Sello de Erich Kästner
Sello conmemorativo por los 100 años del nacimiento de Erich Kästner. La ilustración, portada de Emilio y los detectives, es de Walter Trier, cuyos dibujos aparecen en bastantes obras de este autor. Fuente: Página sobre Walter Trier, en alemán.

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La mirada inocente de Georges Simenon

Sinopsis

Louis Cuchas es el penúltimo de los seis hijos de Gabrielle, una mujer que trata de compaginar a sus sucesivos amantes con su puesto ambulante de fruta y verdura. Crecidos en el ambiente promiscuo y problemático del pisito en que viven hacinados, los seis hermanos intentan encontrar su lugar en el mundo. Louis, observador, hipersensible e inocente -tanto que en el colegio le llaman «el angelito»-, va dejando atrás la infancia mientras asiste maravillado a la bulliciosa vida que se desarrolla en el populoso mercado de abastos donde comienza a trabajar y en las calles aledañas; todo le atrae: sonidos, colores, imágenes, sensaciones y, en particular, las personas. Cierto día descubre su afición a la pintura, y partir de ese momento vivirá sólo para esa pasión. Tal vez entonces su vida se precipite, tal vez Louis se convierta en un pintor célebre y llegue a vender muy caras sus telas, pero siempre verá las cosas con la mirada inocente del niño que fue.

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