Reseña de Sandra


Sinopsis
Inglaterra, 1840. Cassandra Austen ha vivido más de dos décadas tras la muerte de su querida hermana Jane. Ha pasado el tiempo visitando a amigos y parientes y trabajando en silencio, determinada a mantener la reputación de su hermana. Con más de sesenta años y una salud frágil, decide visitar a los Fowle de Kintbury, la familia del que fue su prometido, fallecido hace muchos años, cuando ambos eran jóvenes. Quiere encontrar las cartas que su hermana dejó, esquivando a su anfitriona y a una criada entrometida. Cuando finalmente las halla, se enfrenta a los secretos que guardan, no solo sobre su hermana Jane, sino sobre ella misma. ¿Las guardará y legará su historia a futuras generaciones o las entregará a las llamas?
¿Por qué me decidí a leerlo?
Mi escritora favorita es Jane Austen, así que siempre me llama la atención cualquier cosa que tenga que ver con ella. No he leído casi biografías suyas, pero esta novela sobre su hermana Cassandra me despertó mucha curiosidad. Y reconozco que lo del nombre parecido al mío influyó también un poco. Cuando estuve en la Feria del Libro de Madrid de 2023 quería comprarlo, y fue de las pocas ocasiones en las que he ido directa a preguntar por un libro concreto. Porque lo quería y no lo encontraba. Estaba agotado en varias casetas, y, cuando por fin lo conseguí, la librera me dijo que justo me llevaba yo el último.
Pero después de tanto interés por comprarlo parecía que no encontraba hueco para leerlo. También leí comentarios de que era muy lento, y, aunque no esperaba un ritmo trepidante, sí que me daba pereza empezarlo. Entonces llegó la oportunidad de leerlo en una lectura conjunta, y no la desaproveché.
¿Mereció la pena?
En general sí, aunque me ha despertado sentimientos encontrados. En las partes que más disfruté aparecía mi querida Jane, por medio de cartas, escritas por ella o su hermana, o narrado en tercera persona. No sé hasta qué punto sería ella así realmente, pero me caía muy bien, me parecía muy ocurrente… También salen sus defectos o sus momentos no tan buenos, pero es que nadie es perfecto. En parte se da a entender que esos cambios podrían ser debidos a la enfermedad de la que murió, que no se sabe exactamente cuál fue, pero sí bastantes de sus síntomas, porque ella solía contarlo todo en sus cartas. Aunque a mí esos defectos no me parecían demasiado graves. Y, lo más importante, no aparece nada que hiciera que mi estima por ella disminuyera o que se me pasara por la cabeza que igual debería «separar obra y autora». Cuando no salía Jane no es que me aburriera, pero mi interés decaía y no tenía tantas ganas de seguir leyendo.
Antes de terminar el libro me leí este artículo escrito por la autora: Cassandra Austen | Gill Hornby (revistadelauniversidad.mx). Y me desveló cosas de las que me hubiera enterado igualmente al final, por los agradecimientos o por la breve biografía de la autora en la solapa (que solamente se me ocurrió leer al terminar el libro). Pero en este caso el artículo me ayudó a entender mejor en qué consistía esta novela. Porque se incluyen cartas, pero a mí me entraban dudas de que fueran obra de Jane o Cassandra. Y yo, que adoro los misterios, en esta ocasión no me sentía capaz de esperar al final para saber hasta qué punto eran reales o fruto de la imaginación de la autora. Así que el artículo me lo aclaró, y yo disfruté mucho más del resto de la historia.
Según leí en ese mismo artículo, la intención de la autora era que Cassandra resultara más simpática. Pero precisamente conmigo no lo consiguió. Y me hacía sentir un poco incómoda, porque estaba deseando sentir mucha simpatía por ella, dado el cariño que se tenían las dos. Sin embargo, a pesar de que se explica que Jane y el resto de su familia la adoraban, tenía varios pretendientes, se desvivía por sus seres queridos… seguía sin caerme demasiado bien. Sobre todo cuando ya es mayor y busca las cartas de Jane, porque me parecía demasiado inflexible, incluso seca. Y demasiado segura de saberlo todo. Por suerte, al final Cassandra se da cuenta de que su actitud no era la más correcta, y que lo que le funcionó a ella no tenía por qué venirle bien el resto. Si las hubiera conocido en la vida real, creo que con Jane me hubiera llevado fenomenal, y con Cassandra a saber…
Lo que peor llevé es que hubiera tantos momentos tristes. Por un lado, la soledad de Cassandra. En 1840, cuando empieza la novela, casi toda la gente que quería ya no está y se acuerda mucho del pasado. Además, trata de conseguir que no quede rastro de lo que pudiera enturbiar el buen nombre de su hermana. Pero, por otro lado, muchos de sus recuerdos tampoco es que sean demasiado felices. Hay bastantes pérdidas y renuncias, y me daba la sensación de que la autora pasaba muy rápidamente por las partes más felices. Como cuando se instalan en su querida casa en Chawton, que las dos hermanas tanto disfrutaron, y a mí esas escenas se me hicieron muy cortas. Así que me sentía como si fuera una relación continua de desdichas, y, de vez en cuando, un ratito de felicidad o de tranquilidad. Pero probablemente esos buenos periodos duraban bastantes años.
El resto de los personajes son bastante secundarios. Bueno, incluso Jane es secundaria, porque todo gira en torno a Cassandra. De ahí el título, porque al ser la hermana mayor soltera era «miss Austen» (y Jane fue siempre miss Jane Austen). Aunque al principio se incluye una relación de las familias (los Austen, los Fowle y los Lloyd), a veces me liaba con los hermanos Austen, algunas amistades, sus matrimonios, quién era hijo o hija de quién… Pero tampoco es que me preocupara demasiado, ni tampoco me sacaba de la historia. En mi opinión, los hermanos Austen no se preocupaban lo suficiente por el futuro de sus hermanas solteras. Y me extrañaba, dado el gran cariño y unión que decían que tenían, porque las mujeres sin padre o marido era difícil que encontraran recursos económicos por sí mismas.
¿A quién se lo recomiendo?
A quien le guste Jane Austen. Pero también a quien quiera leer una historia sobre mujeres en una época en la que tenían pocas salidas si no se casaban.
Ritmo de lectura
Lo leímos en cuatro tandas semanales. Pero si lo hubiera leído sola creo que hubiera sido un ritmo medio. No es que me pareciera lenta la historia, pero muchas partes me resultaban bastante duras y eso siempre me hace detenerme, y me cuesta volver al libro. También intuyo que con el final hubiera tardado mucho más, porque me pareció tan triste la parte de Jane… Pero casi me obligué a terminarlo porque no quería perderme comentar y leer lo que opinaban las demás.
¿Leeré algo más de la autora?
Creo que sí, porque su siguiente novela, Godmersham Park, también tiene que ver con Jane Austen, y seguramente podré leerla en lectura conjunta.

