Las lealtades de Delphine de Vigan

Las lealtades - Delphine de ViganLas lealtades de Delphine de Vigan

Sinopsis

En el centro de esta novela hay un niño de doce años: Théo, hijo de padres separados. El progenitor, sumido en una depresión, apenas sale de su caótico y degradado apartamento, y la madre vive consumida por un odio sin fisuras hacia su ex, que la abandonó por otra mujer. En medio de esa guerra, Théo encontrará en el alcohol una vía de escape. A su alrededor se mueven otros tres personajes: Hélène, la profesora que cree detectar que el niño sufre maltrato a partir del infierno que vivió en su propia infancia; Mathis, el amigo de Théo, con el que se inicia en la bebida, y Cécile, la madre de Mathis, cuyo tranquilo mundo se tambalea después de descubrir algo inquietante en el ordenador de su marido…

¿Por qué me decidí a leerlo?

Ya había leído hace muy poco otra novela de la autora, No y yo, y me gustó tanto que quiero leer todo lo que pueda de su obra.

¿Mereció la pena?

Si la primera novela que leí de la autora me gustó, esta me ha gustado todavía más. Un libro con personajes llenos de secretos, que engañan a los demás y a sí mismos, que están heridos, muy solos y van camino de su autodestrucción. Pero en el fondo todos tienen lazos que los unen a los demás, y esas son las lealtades, que no solo están en las personas. También en los recuerdos de las cosas buenas o malas del pasado, o en los valores personales que tenemos, y que nos hacen comportarnos de buena manera en momentos delicados. Y lo que más me ha gustado es lo brutal que es, la autora no se anda con medias tintas sobre el tema.

Es una novela corta que habla del alcoholismo en los adolescentes, y lo cuenta de una manera desgarradora. Un niño, Théo, rodeado del odio que siente su madre tras la separación de su padre, y con un padre que se ha dejado vencer por la vida, se refugia en el alcohol para poder seguir resistiendo estar cada semana en casa de uno de ellos. En la de su madre ya no hay cariño y casi no se hablan, así que tampoco le puede contar el estado en el que se encuentran tanto su padre como la casa, donde ni comen, ni se asean. Por ello Théo, junto con su mejor amigo, Mathis, se dedica a beber. Por otro lado, Cécile, la madre de Mathis ve cómo su hijo vuelve bebido a casa y le echa la culpa a Théo. Pero tampoco indaga en el tema porque bastante tiene con haber descubierto un secreto horrible de su marido. Quien sí se interesa es una profesora, pero no lo hace bien porque, como ella sufrió malos tratos por parte de su padre, piensa que a Théo le pasa lo mismo. Y cada vez que intenta ayudarlo lo estropea aún más, y así se va fraguando la catástrofe, sin que nadie haga nada por el niño.

Está maravillosamente escrito, con varias voces. Dos pertenecen a las dos mujeres adultas, la madre del amigo y la maestra, que hablan en primera persona. Y cuando se habla de los dos amigos se pasa a hablar en tercera persona, por lo que da la perspectiva de los dos, pero desde la distancia. Los cuatro son los personajes principales, rodeados de unos pocos secundarios, y todos ellos tienen sus lealtades, eso que podemos o no decir a los demás, o qué podemos hacer y qué no. Aunque a veces estas lealtades puedan ser buenas y nos ayudan, en casos como el que trata la novela lo que crean son más problemas y más soledad para todos los protagonistas. Esas lealtades lo que hacen es incomunicarnos, y la comunicación es lo único que, a veces, puede salvar a las personas, al poder hablar de nuestros problemas y sacar los fantasmas que llevamos dentro.

Si tuviera que ponerle algún pero a este libro sería el de que se me ha quedado corto. Me hubiera gustado saber qué les pasa después a los personajes, pero reconozco que así la autora lo ha hecho mucho más conciso, más brutal, y, además, me ha dejado volar la imaginación para pensar en cómo haría yo ese final de la novela.

¿A quién se lo recomiendo?

A los que os gusten las novelas, breves y concisas, que hablan de familias y de amistad.

A los que os gusten los libros sobre adolescentes que no encajan en esta sociedad, y por eso se unen y tejen sus lealtades.

A los que busquéis en la lectura críticas a la sociedad, porque ¿cómo es posible que nadie se dé cuenta de lo que le está pasando a Théo y no se pueda solucionar antes? Eso es culpa de esta sociedad que tenemos montada.

Ritmo de lectura

Rápido.

¿Leerías algo más de la autora?

Quiero leer todo de esta autora porque trata temas que me interesan.

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