Muerte en la rectoría de Michael Innes

Muerte en la rectoría - Michael InnesDeath at the President's Lodging - Michael Innes

Sinopsis

Desde el momento en que el rector del St. Anthony’s College aparece muerto en su biblioteca, el escándalo está asegurado, pues las únicas personas con motivos para asesinarlo, una legión de excéntricos y grandilocuentes profesores, resultan ser aquellas que tuvieron la oportunidad de hacerlo. Los esfuerzos de sus colegas por ofrecer unas sólidas coartadas que sirvan a la vez para inculpar a sus enemigos académicos, así como sus particulares divagaciones intelectuales, harán que la tarea del inspector Appleby y el agente Dodd no resulte sencilla en absoluto, ya que nada en ese caso es lo que parece a simple vista, ni siquiera la muerte…

Innes tomó como modelo el entorno docente de los antiguos colleges de Oxford que tan bien conocía para componer una esmerada trama detectivesca de corte clásico, a la par que una divertidísima burla de las costumbres de sus eruditos compañeros.

¿Por qué me decidí a leerlo?

Porque debería haberme leído este antes que ¡Paren las máquinas!, para conocer cómo empieza la serie del inspector John Appleby. Ni me leí la sinopsis, fui directamente a leerlo. Y me parece que deberían haber cuidado algunos detalles de lo que cuentan en ella…

¿Mereció la pena?

Sí, porque es una buena novela clásica con humor, que es una mezcla que me gusta mucho. Pero me resultó un poco liosa en algunos momentos. Para empezar por lo importante que son las distintas formas de acceder el lugar del asesinato (o lo difícil que es acceder sin llave). Probablemente por mi mal sentido de la orientación no me aclaraba. Debería haber mirado más veces el plano donde se detalla, pero como lo estaba leyendo en versión digital me daba pereza tener que recurrir constantemente a él. Aunque lo repite tantas veces, que al final ya lo tenía bastante claro. También me lie con los nombres de los profesores (Haveland, Pownall, Titlow, Curtis, Empson…), o más bien tratando de asociar el apellido con dónde estaba cada uno o qué clases impartía. Los mismos investigadores necesitaban hacer listas para tener claro dónde vivía cada uno o si tenían llave o no.

El inspector John Appleby de Scotland Yard es un detective poco común porque comete algunos errores y tarda en llegar a ciertas conclusiones (alguna la tenía yo clara desde el principio, pero él no pareció preocuparse de eso hasta casi la mitad del libro). Otros detectives de novela son mucho más intuitivos o despliegan unos razonamientos que dejan asombrados al resto, pero Appleby me resultó original y refrescante precisamente por no ser ese tipo de detective. No tiene problemas en colaborar con quien sea o compartir sus ideas o la información que tiene para intentar resolver el caso. Continuamente conversa con los sospechosos, intentando conocer sus peculiaridades y movimientos al detalle, y así poder sacar sus conclusiones. Finalmente lo resuelve él solo de forma brillante, así que tampoco tiene mucho que envidiar a los otros.

Aunque Appleby es el investigador principal, otros personajes también investigan. Oficialmente también lo hace la policía local. El inspector Dodd es competente, pero está encantado de que la investigación la lleve Scotland Yard porque prefiere perseguir a unos ladrones. Varios sargentos y agentes intervienen, aunque destaca el sargento “triste”, que creo que ni se sabe cómo se llama, y que no parece nada animado con las tareas rutinarias que le encomiendan. Además, se entrometen tres estudiantes, encantados de sospechar de algún profesor, y que dan mucho humor a la trama. Y el profesor Gott, que escribe novelas de misterio con seudónimo, y es capaz de elaborar cualquier teoría… Cuando Gott y Appleby se juntaban para comentar también me hacía mucha gracia.

Las partes de humor me gustaron mucho, y con la que más me reí fue con la explicación de qué es lo que pasó la noche del asesinato. Que puede parecer un poco macabro, porque es un asesinato, pero está contada con mucha gracia. Lo que me llamó mucho la atención es la casi total ausencia de mujeres. No es que no hubiera mujeres estudiando (en otros colleges) o casadas con algunos profesores, o incluso algunas trabajando como cocineras o limpiando, pero prácticamente solo se hace una pequeña referencia a ellas, y sin tener realmente un papel activo. Por eso se puede decir, sin problemas de destripar nada, que el asesino es un hombre, porque ninguna mujer tenía motivo u oportunidad…

¿A quién se lo recomiendo?

A quien le gusten los misterios clásicos de cuarto cerrado, aunque igual no es tan cerrado… Y a los que quieran saber cómo eran los típicos colleges ingleses en los años 30, aunque el autor asegura en una Nota al principio que todo es ficticio (pero él fue alumno y profesor, y conoció varias universidades, así que…).

Ritmo de lectura

Medio, tirando a rápido. No me tenía excesivamente enganchada, pero sí que disfrutaba con la trama y las subtramas, y, por supuesto, quería saber quién era el asesino.

¿Leerías algo más del autor?

Sí, si publican más en castellano leeré más (escribió unos 30 libros con este detective, así que podría leer unos cuantos…).

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