El título parece el comienzo de una simple entrada del diccionario, pero se trata de un pensamiento de Eça de Queirós:
Curiosidad: Impulso humano que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.

El título parece el comienzo de una simple entrada del diccionario, pero se trata de un pensamiento de Eça de Queirós:
Curiosidad: Impulso humano que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.


No has conocido a nadie como ella…
Antonia Scott es especial. Muy especial.
No es policía ni criminalista. Nunca ha empuñado un arma ni llevado una placa, y, sin embargo, ha resuelto decenas de crímenes.
Pero hace un tiempo que Antonia no sale de su ático de Lavapiés. Las cosas que ha perdido le importan mucho más que las que esperan ahí fuera.
Tampoco recibe visitas. Por eso no le gusta nada, nada, cuando escucha unos pasos desconocidos subiendo las escaleras hasta el último piso.
Sea quien sea, Antonia está segura de que viene a buscarla.
Y eso le gusta aún menos.
Ángeles López de Ayala y Molero nació el 21 de septiembre de 1858 en Sevilla. Cuando tenía ocho años murió su madre y quedó a cargo de unos familiares. En Osuna recibió clases en el Convento de Santa Catalina y entró como novicia en otro convento, en Marchena. A los dos años dejó el convento por falta de vocación religiosa. Con 16 años terminó su primera novela, El triunfo de la virtud, que se publicó en 1881. Empezó a colaborar en varias publicaciones andaluzas, y en 1881, después de casarse, se instaló en Madrid. En 1886 publicó otra novela, Los terremotos de Andalucía o Justicia de Dios, y comenzó a tener problemas con la justicia por iniciar una campaña contra la monarquía. Se trasladó a Barcelona, donde fundó varios semanarios republicanos y feministas. Financió una escuela laica nocturna, que sería el inicio de la Sociedad Progresiva Femenina. También creó un orfeón y una compañía de teatro, y fue una de las fundadoras de la Sociedad Autónoma de Mujeres de Barcelona, una de las primeras organizaciones feministas del país. Además de novelas y artículos, escribió obras de teatro, como De tal siembra tal cosecha, y cuentos.
