François-René, vizconde de Chateaubriand, nació el 4 de septiembre de 1768 en Saint-Malo, Bretaña, Francia. Hijo pequeño de un aristócrata excéntrico, creció en el castillo que tenía la familia en Combourg. Cuando terminó los estudios se alistó en el ejército y llegó a capitán con 19 años. En 1788 se instaló en París y se movió por los círculos literarios. Cuando estalló la Revolución francesa asistió a la Asamblea, pero por la violencia desatada decidió marcharse a Norteamérica en 1791. Ese viaje le inspiró varios de sus obras, como Les Nátchez, Atala, René y Yemo. Después regresó a Francia y se alistó en el ejército realista. Se exilió en Londres tras la derrota de su ejército. Allí se dedicó a dar clases y hacer traducciones, y escribió su primer ensayo, Essai historique sur les Révolutions, publicado en 1797. En 1800 volvió a Francia y en 1802 publicó El genio del cristianismo. Tuvo varios cargos políticos después de la caída del Imperio de Napoleón, incluido el de embajador en Londres, donde su cocinero creó el filete a la chateaubriand. Durante 40 años estuvo escribiendo Memorias de ultratumba, que se publicaron póstumamente entre 1848 y 1850.




