Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, más conocida como Santa Teresa de Jesús o Santa Teresa de Ávila, nació el 28 de marzo de 1515 en Ávila. Desde pequeña demostró tener mucha imaginación, fomentada por los libros de caballería y de santos que leía. Cultivó la poesía lírico-religiosa, con versos fáciles de entender, incluso para las monjas sin formación. Escribió sobre el misticismo ardiente (Castillo interior o las Moradas), la dura actividad cotidiana (Libro de la vida), los negocios mundanos (Libro de las constituciones), los éxtasis (Camino de perfección o Conceptos del amor de Dios) e incluso el organigrama de los nuevos conventos carmelitas que fue fundando (Libro de las constituciones). Defendió el derecho de las mujeres a desarrollar su propia personalidad, a pesar de los desprecios e insultos que recibió. Fue designada patrona de los escritores, pero por razón de su sexo no se la consideró Doctora de la Iglesia Católica hasta 1970 (y fue la primera).




