Anthony Trollope nació el 24 de abril de 1815 en Londres. En su infancia lo pasó mal por la falta de dinero y por el acoso en dos colegios públicos. A los doce años fantaseó con el suicidio, pero también se imaginaba otros mundos. Su madre, Frances Trollope, consiguió tener éxito como escritora y mantener a la familia. Empezó a trabajar en el Servicio de Correos, y por un ascenso a inspector fue a Irlanda. Por su trabajo tenía que recorrer Irlanda en tren y empezó a escribir durante los viajes, pero sus novelas irlandesas no gustaron en Inglaterra. Visitando la catedral de Salesbury concibió la trama de El custodio, la primera novela de las seis que forman Las crónicas de Barsetshire, publicada en 1855. Estas crónicas tuvieron mucho éxito. Se presentó a unas elecciones en Inglaterra, donde pudo observar toda la corrupción que existía y le sirvió de inspiración para Ralph the Heir. Fue muy prolífico y se vanagloriaba de escribir siguiendo un esquema prefijado de trabajo.




